En algunas horas conocerán la historia de Mario y José.
Gracias por visitar el blog.
En algunas horas conocerán la historia de Mario y José.
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Por: Carlos Maxwell
Existen diferentes teorías en cuanto a “leyes” de situaciones en la vida. “La ley del desapego” de Deepak Chopra, y “la ley de la atracción” por poner dos ejemplos. La primera señala que para adquirir cualquier cosa en el universo físico, debemos de renunciar a nuestro apego a eso que queremos. Y la “ley de la atracción” alega, que atraemos a personas y situaciones acordes a nuestro tipo de pensamiento.
Pero hay otra situación por la que atravesamos los seres humanos, al menos la mayoría, y que todavía no tiene un nombre. Cito algunos casos.
- Por ejemplo. Una persona está buscando un trabajo de manera desesperada. Por más que busca y busca no aparece algo. Pero, tan pronto logra encontrar un posible empleo, aparecen otros más que lleva a la persona a la confusión y a veces hasta a la indecisión. Todo llegó junto.
- Otra caso. Alguien desea tener una relación sentimental seria. No encuentra a la persona ideal y siente que está en una mala racha. De repente aparece alguien, y luego otras posibles futuras parejas que se atraviesan en la vida de uno. iQué dilema!
Estos casos son muy comunes en muchas otras situaciones de la vida. ¿Tendrá esta ley un nombre? ¿A qué se debe eso? Recuerde, y estoy seguro que ha pasado por situaciones similares aunque no necesariamente en los mismos aspectos.
A esa “ley”, hay que buscarle un nombre.
Posdata. Es que a veces todo lo bueno llega junto. Y todo lo malo también. Por eso hay quienes dicen: “Disfruta los buenos momentos que los malos vienen solos”.
Por: Carlos Maxwell
Volver al lugar donde crecí significa recordar. Es caminar por el barrio y verme invadido por los buenos recuerdos. Es encontrarme con edificios que sustituyen a las casas que antes descansaban en el lugar. Es ver viejos amigos y familiares. Unos siguen allí otros ya no están. Hay nuevos miembros de la familia, y hay otros que ya se marcharon; pues la vida tiene fecha de expiración.
Volver al lugar donde nací y crecí es un poquito de todo. Es ver más de lo mismo pero irónicamente muchas cosas nuevas. Volver allá significa ser una visita; con ganas de sentirme como uno más que reside en el lugar.
Volver al lugar donde nací y crecí me da deseos de quedarme, de regresar, de echar el tiempo atrás. Pero a la vez de dejar las cosas como están; pues vivir y andar es aprender y madurar.
Volver significa apreciar muchas cosas que antes no experimentaba. Pues el que reside allá casi no visita los lugares que queremos ir los que ya no vivimos allá. Y precisamente los que visitamos vamos a los lugares que no íbamos ni apreciábamos cuando llamábamos a la República nuestro hogar.
Volver a ese lugar es querer quedarme, y en otros aspectos también marcharme; pues la costumbre es contagiosa y ya se quiere regresar a la rutina. Volver al lugar donde nací y crecí es recordar, valorar, apreciar, reír.
Volver, es el deseo de regresar más a menudo. Es ver cosas nuevas que nos enorgullecen, pero también la impotencia de no poder cambiar otras.
Volver es nostalgia, volver es vivir.
Por: Carlos Maxwell
Desde hace años en la televisión dominicana, hacía todo lo posible por quitarme esa etiqueta de que yo solo “era deportes.”. Obviamente la gente me identifica con los deportes pues esa era y es mi labor fundamental. Pero en este blog me gusta escribir de cualquier cosa. A veces me encuentro amigos y hasta familiares que se muestran extrañados cuando leen este blog. ¿Pero tú no eres de deportes? Me preguntan algunos medio enfadados. Y hay otros que por supuesto, tienen intereses espurios.
A mí me encanta escribir de todo. De los deportes, de vivencias fuera de mis labores, etc. Esto es como un desahogo que uno comparte con los que nos leen. Yo no quiero cerrarme puertas y sentirme como un tonto que solo debe hablar de un tema. Además, debemos de estar conscientes de que el público verdaderamente adicto a los deportes, que le gusta leer datos y demás, va directamente a las páginas especializadas.
Yo disfruto mucho el ejercicio de escribir. Es de gran satisfacción ver, como un punto de vista se convierte en un artículo terminado y que sale publicado. De esta carrera me gustan muchas cosas. Y a la medida que pueda seguir desarrollando mis planes me sentiré vivo. Por eso este blog se llama “Lo que nadie dice”. Porque es abierto, va más allá de mi labor en los deportes. Este blog, no está en una jaula.
Por: Carlos Maxwell
Felíz Navidad, Felíz Año Nuevo, Felíz día de San Valentín o enamorados, felíz día de las madres, felíz día de los padres, felíz cumpleaños, felíz Día de Acción de Gracias o Thanksgiving. Creo que sería mejor: Felíz Vida; TODOS LOS DIAS.
Por: Carlos Maxwell
¿Quién iba pensar que yo iba a morir así? Iba manejando por la principal autopista de la ciudad en la que vivo. Era de noche. Tuve un mal presentimiento. De repente, aquel carro blanco se acercó. El chofer sacó una ametralladora y me disparó. La mayoría de los tiros me perforaron la piel.
Mi carro americano se salió de control y chocó contra el concreto que divide el “highway”. Ahí se detuvo. Ahí estaba tirado yo. Consciente de que me estaba muriendo. Consciente de que le estaba diciendo adiós a esta vida y de la forma más inesperada.
En esa autopista murieron todos los sueños. El sueño de tener mi propia empresa productora de programas, el sueño de tener un programa de tv en mi país, las intenciones de ayudar a los perros callejeros y el deseo de convertirme en presidente de República Dominicana. Todo quedo ahí. De la manera más extraña. Un tipo me dispara de otro carro y ya está.
Morí ahí en esa autopista. Morí como un perro sin dueño, en la I-95 sur.
Por: Carlos Maxwell
Desde que escuché un merengue hace unos años atrás en mi natal República Dominicana, me di cuenta que era verdad. “A las mujeres le están gustando los hombres feos”, -recitaba aquella canción.
Y es que eso es verdad. A veces salimos a la calle y nos sorprende ver a mujeres hermosas con hombres que no cuentan con tan buena apariencia física. O sea, que son feos. Tengo una teoría que mucha gente comparte conmigo.
Por ejemplo. Hay hombres que como no se ven bien, enamoran a muchas mujeres. Vamos a poner, que de cada 25 que enamoren, quizás uno o dos caen. O sea, que ese hombre se arriesga y logra lo que desea. Esos hombres en muchas ocasiones, enamoran a mujeres que parecen ser inalcanzables. Hay mujeres que son demasiado bellas y finas o tienen un gran status laboral y eso asusta a muchos del género masculino.
“Esa mujer está fuera de mi liga”, -se escucha decir a algunos. Pero luego, uno ve a esa misma persona con un hombre feo. “¿Cómo es eso?”, -después nos preguntamos. Y la respuesta es sencilla. El hombre feo se arriesgó y conquistó a esa mujer que parecía imposible de “ligar”. Y la mujer, obviamente sede, pues es el único hombre que le ha hecho caso y la trata bien.
Así de simple. El que se arriesga y se enfoca logra lo que quiere. Incluso, siendo feo.
Por: Carlos Maxwell
La envidia está más cerca de lo que nos imaginamos. La envidia está cerca, muy cerca. Hay que tener cuidado.
Por: Carlos Maxwell
Debería prohibirse que los hombres puedan andar en chancletas o sandalias en la calle. Está bien en la playa, un río o una piscina, pero no en la calle. Es de muy mal gusto andar con los pies afuera.
Debería prohibirse que algunos restaurantes te incluyan el 18 por ciento directamente en la cuenta. Como ya se estipula dejar el 20, uno parece tacaño pues el otro 2 por ciento se va a ver muy poco. Si lo van a incluir que pongan el 20 directamente, o hasta un 25 o 30 si quieren. Pero ponen el 18 y luego una línea que dice “additional tip” o propina adicional. Con eso no estoy de acuerdo. Uno va a los restaurantes a comer y a pasarla bien. No a sumar.
Debería prohibirse tocar la bocina o el claxon al menos que sea una emergencia. ¡Cuánta gente que la toca sin necesidad! De esa forma le hacen daño a la paz y a los oídos de los demás.
Debería ser prohibida tu mirada que mata. Y debería prohibirse este blog, pues escribo, demasiado disparates.